Elegir un audífono no es una decisión sencilla: existen distintos formatos, tamaños y tecnologías, y cada uno se adapta mejor a un tipo de pérdida auditiva, un estilo de vida y unas preferencias estéticas concretas. Conocer las diferencias entre ellos ayuda a entender mejor las recomendaciones de un especialista y a hacerse una idea realista de qué opciones existen antes de acudir a una consulta.
Este artículo repasa los principales tipos de audífonos disponibles en el mercado, clasificados según su forma y ubicación en el oído.
Aviso importante: este artículo tiene fines informativos. El tipo de audífono más adecuado para cada persona debe determinarlo siempre un audioprotesista u otorrinolaringólogo, tras una audiometría y una valoración individualizada.
Clasificación según su ubicación en el oído
1. Audífonos retroauriculares (BTE)
Se colocan detrás de la oreja y se conectan al oído mediante un tubo o cable fino que lleva el sonido hasta un molde o adaptador dentro del conducto auditivo.
Características principales:
- Son el tipo más versátil: se pueden adaptar a pérdidas auditivas de leves a profundas.
- Suelen tener mayor capacidad de batería y potencia que otros formatos.
- Son algo más visibles que otros modelos, aunque los diseños actuales son bastante discretos.
- Suelen ser más fáciles de manipular, lo que los hace recomendables para personas con menor destreza manual.
2. Audífonos intraauriculares (ITE)
Se fabrican a medida y se colocan directamente dentro del pabellón auditivo externo, ocupando toda la concha del oído o parte de ella.
Características principales:
- Más discretos que los retroauriculares, aunque algo visibles.
- Aptos para pérdidas auditivas de leves a moderadamente severas.
- Al fabricarse a medida, suelen ofrecer una buena comodidad y ajuste.
- Su tamaño facilita el manejo de controles (volumen, programas) en comparación con modelos más pequeños.
3. Audífonos intracanales (ITC)
Más pequeños que los intraauriculares, se sitúan parcialmente dentro del conducto auditivo, con una porción visible en la entrada del oído.
Características principales:
- Discreción intermedia: se notan menos que los ITE, pero más que los modelos completamente internos.
- Recomendados para pérdidas auditivas de leves a moderadas.
- Al ser más pequeños, su batería suele tener menor autonomía.
4. Audífonos intracanales profundos o casi invisibles (CIC)
Se colocan casi en su totalidad dentro del conducto auditivo, quedando muy poco visibles desde el exterior.
Características principales:
- Alta discreción estética, muy valorada por quienes prefieren que no se note el uso de audífonos.
- Indicados generalmente para pérdidas auditivas leves a moderadas.
- Al ser tan pequeños, suelen tener menos funciones adicionales y una autonomía de batería más limitada.
- Pueden resultar algo más difíciles de manipular para personas con poca destreza manual o problemas de visión.
5. Audífonos invisibles (IIC y CIC profundos)
Son la evolución más discreta de los intracanales, diseñados para alojarse muy cerca del tímpano, quedando prácticamente ocultos dentro del oído.
Características principales:
- Máxima discreción disponible actualmente en el mercado.
- Solo aptos para determinados tipos y grados de pérdida auditiva, ya que su tamaño limita la potencia y las funciones que pueden incorporar.
- Requieren un conducto auditivo con una forma y tamaño compatibles, por lo que no todas las personas son candidatas a este tipo de audífono.
Clasificación según la tecnología de amplificación
Más allá del formato físico, los audífonos también se diferencian por su tecnología interna:
- Audífonos analógicos: amplifican el sonido de forma general, sin distinguir bien entre voz y ruido. Cada vez son menos habituales, ya que han sido sustituidos casi por completo por la tecnología digital.
- Audífonos digitales: procesan el sonido mediante un chip que permite ajustar la amplificación según la frecuencia, reducir el ruido de fondo y adaptarse a distintos ambientes acústicos. Son el estándar actual del mercado.
Otras características que diferencian a los audífonos actuales
Independientemente del formato, existen otras variables tecnológicas que marcan diferencias importantes entre modelos:
- Recargables vs. de pila: los modelos recargables evitan tener que comprar y cambiar pilas, mientras que los de pila suelen ofrecer mayor autonomía total antes de necesitar cambio.
- Conectividad Bluetooth: permite conectar el audífono directamente al móvil, la televisión u otros dispositivos.
- Reducción de ruido y direccionalidad: tecnología que ayuda a distinguir mejor la voz en ambientes ruidosos.
- Doble o múltiples micrófonos: mejoran la capacidad de localizar el origen del sonido y filtrar ruido ambiental.
Tabla comparativa rápida
| Tipo | Discreción | Grado de pérdida recomendado | Facilidad de manejo |
|---|---|---|---|
| Retroauricular (BTE) | Baja-media | Leve a profunda | Alta |
| Intraauricular (ITE) | Media | Leve a moderadamente severa | Alta |
| Intracanal (ITC) | Media-alta | Leve a moderada | Media |
| Intracanal profundo (CIC) | Alta | Leve a moderada | Media-baja |
| Invisible (IIC) | Muy alta | Leve a moderada (casos seleccionados) | Baja |
Cómo se elige el tipo de audífono adecuado
La elección no depende solo de la preferencia estética, sino de varios factores que valora el especialista:
- Grado y tipo de pérdida auditiva, determinado mediante audiometría.
- Forma y tamaño del conducto auditivo, que puede limitar o descartar ciertos modelos.
- Destreza manual, especialmente relevante en personas mayores o con movilidad reducida en las manos.
- Estilo de vida, por ejemplo, el nivel de actividad física, la exposición a sudor o agua, o el entorno laboral.
- Presupuesto disponible, ya que el precio varía según el formato y la tecnología incorporada.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el tipo de audífono más recomendado para personas mayores? No existe un único tipo recomendado para todos los casos: depende del grado de pérdida auditiva y de la destreza manual de cada persona. Los retroauriculares suelen ser más fáciles de manipular, mientras que los modelos más pequeños e invisibles pueden resultar más difíciles de ajustar para quienes tienen menos precisión en las manos.
¿Los audífonos invisibles sirven para cualquier grado de pérdida auditiva? No. Por su tamaño reducido, suelen estar indicados solo para pérdidas auditivas leves o moderadas, y no todas las personas son candidatas según la forma de su conducto auditivo.
¿Es mejor un audífono recargable o de pila? Ninguno es objetivamente mejor: depende de la preferencia de cada persona. Los recargables son más cómodos a largo plazo (no hay que comprar pilas), mientras que los de pila suelen tener mayor autonomía por carga y son más fáciles de sustituir en caso de necesidad urgente.
En resumen
Existen distintos tipos de audífonos —retroauriculares, intraauriculares, intracanales, casi invisibles e invisibles— que se diferencian principalmente por su ubicación en el oído, su nivel de discreción y el grado de pérdida auditiva para el que están indicados. La elección del modelo más adecuado depende de varios factores individuales, como el grado de pérdida auditiva, la forma del conducto auditivo y la destreza manual, por lo que siempre debe realizarse con la orientación de un especialista tras la valoración correspondiente.